"El cumpleañero"
“Feliz Navidad”…una frase muy trillada y convencional que hemos estado leyendo en los muros del Face muchíiiisimas veces…
La Navidad, cuyo significado original se recuerda a veces sólo el 24 de diciembre. Fecha en la que recordamos al Ser que hace más de 2 mil años, se dedicó con amor incondicional, a aliviar el sufrimiento de los demás.
Un carpintero pobre, llamado Yeshúa (en su idioma natal, el arameo). Que dividió nuestro calendario en antes y después. Y que siendo humilde y pobre, brindó riquezas espirituales.
No hubo en su ser ni la más mínima pizca de egoísmo, ni de odio (a pesar de los agravios e injusticias que sufrió antes y después de su crucificción; no tuvo rencor, sino sólo perdón). Todas sus palabras, enseñanzas y acciones, estuvieron motivadas por la COMPASIÓN que sentía por todos.
Ayudó de manera tangible tanto a ricos como a pobres, a conocidos o anónimos, justos y malvados, jóvenes y viejos.
De hecho, su amor por los más rechazados y marginados o aparentemente “defectuosos” y despreciados de la sociedad, le generó duras críticas y oposición por parte de los que supuestamente se creían los más evolucionados, o “buenos” y “religiosos” de su época (a quienes confrontó en su propia cara, diciéndoles fariseos hipócritas, sepulcros blanqueados, etc) porque ellos creían que esa gente no merecía ser perdonada ni amada.
Los más religiosos y legalistas, le tuvieron envidia, celos y odio. Quizá lo consideraban “un peligro” para el pueblo…porque enseñaba que es más importante amar, que cumplir con ritos religiosos tradicionalistas.
A pesar de que tuvo días tan ajetreados ayudando a persona por persona, o a multitudes que lo abrumaban pidiendo por sus necesidades, problemas y enfermedades físicas y espirituales, nunca les dio la espalda ni negó su ayuda ni compasión.
A lo largo de la Historia, han nacido y pisado este mundo, muchos grandes maestros, filósofos, líderes espirituales y sabios, pero el cumpleañero de ésta Navidad, venció a la muerte, e hizo sanidades que incluso fueron aceptadas por los historiadores de su época que no eran sus seguidores, y atestiguadas por sus cercanos, quienes dieron la vida afirmando que decían la verdad sobre él.
Esto tiene una implicación muy grande en la vida de quienes siguen creyendo en sus enseñanzas: que es la esperanza acerca de la vida después de la muerte inevitable del cuerpo físico.
Si todos aplicáramos sus enseñanzas (que él mismo practicó con hechos), como el perdón, la paz, el Amor, la ayuda mutua, la justicia, compasión, esperanza, etc, el mundo sería muy diferente, ya no nos quejaríamos de tanta corrupción, asesinatos, injusticia, guerras.
En esta Navidad, date permiso de recibir el abrazo de Dios, tu Padre espiritual amoroso; los regalos que él quiere darte son la paz, el gozo, el perdón, la Vida eterna.
Y como dice una frase de Roque Schneider:
“El Amor es la mejor música en la partitura de la vida. Sin él serás un eterno desafinado en el inmenso coro de la humanidad.”
En resumen: Jesús enseñó y practicó con hechos lo que le da sentido a la Vida: el AMOR.
Que su amor sane tus heridas y llene tu corazón.
Cuando estés abriendo tus regalos de diciembre, no olvides recibir y compartir el regalo principal: el amor de Dios.
¡Saludos y un abrazo!
Karina Peña, diciembre 2013
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